Diccionario básico para las personas emprendedoras

Diccionario básico para personas emprendedoras

¿Eres una persona emprendedora? ¿Acabas de adentrarte en el mundo de los negocios? Pues entonces te conviene conocer algunos anglicismos que están íntimamente relacionados con el emprendimiento. Son términos que ya forman parte del vocabulario básico del mundo de las pequeñas y medianas empresas y que toda persona emprendedora debe conocer.

Lean Start Up.  El método Lean StartUp es un concepto acuñado por el ingeniero de software Eric Ries que, cansado de acumular fracasos con el lanzamiento de empresas por métodos tradicionales, decidió crear una nueva forma de hacerlo de manera más eficiente, de la mano de Steve Blank. El método busca identificar al cliente que necesita una solución a un problema o necesidad importante. Una vez encontrado ese problema, la metodología propone un camino paso a paso para ir desarrollando la solución a su problema, junto con el propio cliente. Gracias al feedback continuo de los clientes vamos diseñando una solución apegada a la realidad hasta conseguir el resultado final, que suele diferir a la primera idea de negocio. La clave de este método es la velocidad con la que ideamos, experimentamos, medimos y decidimos.

Iterar. Este término está íntimamente ligado al anterior de la metodología Lean StartUp, y significa repetir una y otra vez el mismo proceso, tomando como punto de partida de cada nuevo test el resultado obtenido en el anterior. A través de la iteración se consigue un aprendizaje validado, en el que cuantas más hipótesis consigamos validar a través de la experimentación de procesos mejores bases obtendremos para la cimentación de nuestro negocio.

J-Curve.Toda persona emprendedora de una startup debe vigilar el gráfico que configura la llamada Curva J o J-Curve. Este gráfico muestra cómo evoluciona el flujo de capital de la empresa a lo largo del tiempo. La J que da nombre al gráfico se debe a la forma que habitualmente toman estos gráficos: al principio suele ser descendente porque los costes superan a los beneficios, pero después cuando las ganancias se recuperan, cambia la tendencia, la curva asciende y los beneficios superan gradualmente el dinero invertido en el proyecto.

Brake-even point. El punto de equilibrio, punto muerto o break-even point es un dato imprescindible que permite a un negocio conocer cuál es el nivel de ventas que necesita para cubrir sus costes totales y no perder (ni ganar) dinero. Gracias a este punto podemos conocer de manera gráfica cuál es la solvencia de un negocio, porque cuando una empresa alcanza este punto ya sabe que todas ventas que consiga le permitirán ser rentable. Para obtenerlo hay que dividir los costes fijos entre el porcentaje de margen bruto. Y este porcentaje se calcula restando los costes variables a las ventas. Si estas operaciones arrojan un resultado de 50.000, ése sería el dinero que tendría que ingresar la empresa para cubrir sus costes y situarse sin pérdidas ni ganancias.

Bootstrappers. Este término se utiliza para designar a las personas emprendedoras que inician una actividad económica con poco o nada de capital, es decir, solo con los medios que tiene a su alcance. Con este término se llamaba, por ejemplo, a quienes utilizaban los garajes de sus casas para poner en marcha una startup en los años 80 y 90 en Estados Unidos. La crisis económica de 2007 obligó a miles de personas a regresar a ese concepto de Bootstrapping y hoy en día engloba a muchos microemprendedores y pequeños equipos de trabajo que prefieren trabajar solos, sin capital externo y sin empleados, y que persiguen un determinado estilo de vida.

Outsourcing. El outsourcing consiste en externalizar funciones de una empresa a otra que está especializada en esas tareas. Hoy en día la mayoría de grandes empresas y pymes recurren a esta fórmula para prestar u obtener determinados servicios sin tener que ampliar personal o crear nuevas estructuras de trabajo. Entre las grandes ventajas del outsourcing se encuentran precisamente la reducción de costos y el acceso a nuevas tecnologías. Sin embargo, si la empresa de outsourcing no tiene la capacidad suficiente para realizar dichas funciones puede dañar la imagen de la primera. Es muy frecuente que tanto las nuevas empresas como los autónomos recurran al outsourcing para subcontratar tareas como la contabilidad, mientras que el marketing es una de las funciones que más subcontratan las grandes y medianas empresas.

Como ya sabes, en Gaztenpresa nos tomamos muy en serio el emprendimiento y estamos dispuestos a ayudarte en cualquiera de las fases por las que se encuentre tu negocio. Recuerda que tenemos a tu disposición talleres y cursos de formación con los que podrás mejorar las competencias que necesitas para hacerlo.

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